Si bien no es una película de terror per se, cumple con tener una estética gótica (gracias por tanto Tim) y lúgubre. La historia comienza en la Tierra de los Vivos, que es un lugar gris y triste, y más temprano que tarde continúa en la Tierra de los Muertos, que se caracteriza por su vida y la abundancia del color.
En este caso no vamos a hablar de terror, pero sí podemos hablar de miedo: del miedo a aquello que nos imponen, del miedo a no ser suficiente, del miedo al abandono. En esta película, que es y no es una historia de amor, nos encontramos más de una vez pensando que todas podríamos ser Emily, y también podríamos ser Victoria. Todas podríamos ser víctima de la tiranía, de la codicia o del desamor; pero ojo, también todas podemos salir adelante.
Con un final precioso, simbólico y por demás impregnado de amor, esta película es una de mis favoritas para ver en Octubre porque si bien no es de terror, me recuerda que ese pequeño terror interno a estar viva y sentir de más siempre se puede superar.
The Rocky Horror Picture Show (1975)
Esta película de culto de los '70 no solo rompió todos los moldes, sino que sigue siendo un ícono para los fanáticos del cine raro (pero de esos raros que amás). La trama sigue a Brad y Janet, una pareja medio nerd que, en medio de una tormenta, termina en una mansión donde nada tiene sentido. Ahí se encuentran con el Doctor Frank-N-Furter, un científico tranqui (ponele) que está en pleno proceso de crear al hombre perfecto, pero todo envuelto en plumas, medias de red y rock and roll.
¿Por qué verla? Primero que nada, el carisma de Tim Curry en su papel de Frank-N-Furter debo decir que es la mejor actuación de toda su carrera. La música es pegadiza: no vas a poder sacarte de la cabeza el “Time Warp” por semanas. A mi particularmente me pone la piel de gallina cuando empiezan a sonar los acordes de "I'm Going Home". Es de esas películas que, aunque no entiendas bien qué está pasando, te enganchás igual porque es un delirio hermoso.
La peli se lleva todos los aplausos no sólo por la trama y la diversión, sino también por su estética, que va desde lo kitsch hasta lo exageradamente glamoroso. Todo está lleno de brillos, colores saturados y un aire teatral que te atrapa desde el minuto uno. Es una peli que te deja pensando "¿Qué carajos acabo de ver?", pero en el buen sentido. No podés sacar la vista de la pantalla porque cada escena es un festín visual. Y ese choque entre lo glam y lo grotesco hace que todo se sienta único, como un carnaval de lo extraño.
En resumen, si tenes ganas de divertirte un rato “The Rocky Horror Picture Show” es la peli indicada porque no es solo una peli: es una experiencia sensorial. Si te gusta lo diferente, lo excéntrico y tenés ganas de reírte de lo ridículo, ponete las plumas, ajustate el corset y entregate a la locura.
American Horror Story: Murder House (2011)
Es la primera temporada de AHS, compuesta por 12 episodios que rondan la hora o cuarenta minutos. Esta temporada nos abre la puerta a una forma distinta de presentarnos el género del terror. Con personajes memorables y una estética oscura que retiene la atención de los espectadores y realiza muchos guiños a clásicos del cine.
Sin caracterizarse por el jumpscare ni el abuso de seres sobrenaturales, AHS: Murder House nos hace pensar en todos los lugares mundanos donde podemos encontrarnos con el miedo: a través de los vivos. Es que todos los personajes son, o fueron alguna vez, humanos.
En esta entrega seguimos la vida de la familia Harmon y sus vínculos entre ellos y con otros. Una primera temporada muy decente, que nos hace conocer personajes super interesantes; nos da un primer pantallazo que seguiremos desentramando en las siguientes.
Incluido Tate, que si no les gustaba el terror, las hizo sentarse a mirar la serie de todos modos. (como a mi)



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